Claves para reconocer el acoso escolar

Un problema de todos

El acoso escolar, también conocido como 'bullying', se ha convertido en un tema frecuente en nuestras aulas. Detectar los casos de acoso, ponerles freno y enseñar a nuestros niños a crecer en un entorno entre iguales es fundamental para solucionar problemas posteriores.

 
Bullying

Insultos, burlas, peleas, empujones, ninguneos, robos de material escolar… Son situaciones a las que se enfrentan a diario los niños que padecen acoso escolar en nuestro país. Los casos de bullying se han disparado en España en los últimos tiempos más de un 75%, una cifra que podría ser altamente superior si todos los escolares que lo sufren se atrevieran a dar el paso y confesarlo públicamente.

Y no nos encontramos ante un problema menor o una “cosa de niños”. Además de afectar en una etapa fundamental de la vida como es la infancia, sus efectos pueden alterar nuestra forma de ser de forma permanente. “El acoso durante la infancia deja una marca en la personalidad que se está formando clave, que influye en el desarrollo de las emociones, conductas y pensamientos del futuro adolescente y adulto. Si el problema del bullying se detecta a tiempo, el niño podrá ser el adulto que hubiera sido sin este incidente e incluso puede salir fortalecido”, explica el psicólogo Jorge López Vallejo.

Cómo nace el acoso escolar

Las escenas son muy similares en la mayoría de los casos. Un niño se erige como líder iniciando un acoso que, poco a poco y con el apoyo del resto del grupo, va ensañándose con uno o varios compañeros. Y es ahí donde está una de las claves del bullying actual, en la pertenencia al grupo. Los niños actúan amparados por el colectivo, un hecho que justifica su crueldad y que les da la excusa perfecta para continuar con su actitud –“todos lo hacen, ¿por qué yo no?”–; algo que, por otra parte, no se atreverían a hacer de forma individual. Poco a poco se va entrando en un círculo vicioso difícil de romper, pues los acosadores se van alimentando con la sumisión y el silencio de la víctima y experimentan un extraño regocijo que les anima a continuar con sus rutinas. Y no hace falta llegar a la agresión física; basta en muchos casos con el insulto permanente, la burla, la humillación… para hacer mella en el carácter del niño elegido como víctima.

Síntomas de que un niño sufre bullying

La comunicación con nuestros hijos y la confianza con ellos es fundamental para que se sienta con el valor necesario para contarte que está siendo acosado. No obstante se estima que más de la mitad de los pequeños que padecen acoso no llegan a confesarlo por miedo o vergüenza. Es por eso que resulta fundamental que estés atento a algunos síntomas que se repiten en muchos niños:

  • Se queja por las mañanas de todo tipo de dolores para no ir al colegio, llegando incluso a vomitar.
  • Pierde el apetito o come compulsivamente.
  • Tiene dificultades para conciliar el sueño y, cuando se duerme, se despierta a menudo no consiguiendo descansar.
  • Dice con frecuencia que ha perdido alguna de sus pertenencias o llega a casa con ellas rotas.
  • Su rendimiento escolar desciende y tiene dificultades para concentrarse, hacer los deberes o estudiar.
  • Tiene frecuentes cambios de humor: se enfada exageradamente, llora, está irritable, no quiere contar lo que le pasa…
  • Empieza a mojar la cama por las noches cuando ya controlaba perfectamente los esfínteres.

Cómo actuar si tu hijo sufre acoso escolar

Como comentábamos antes, tener una comunicación fluida con nuestros hijos es fundamental para estar al tanto no sólo de si nuestro pequeño sufre acoso, sino también de cualquier otro problema que le pueda inquietar.

  1. Escúchale atentamente, mostrando tu interés por lo que le pasa en el cole todos los días. Pregúntale qué ha hecho, qué ha aprendido, con quién ha jugado en el recreo y, si le notas algo triste o cabizbajo, recuérdale que estás ahí para ayudarle y comprenderle y que puede contarte todo lo que quiera.
  2. No trivialices con el tema ni repitas tópicos como “eso nos ha pasado a todos”, “a mí también me insultaban en el cole”, “ya será menos” o “seguro que tú también les dices algo”. Tu hijo te está mostrando sus sentimientos más profundos, lo mínimo que puedes hacer es escucharle y darle la importancia que merece. Tampoco alientes en él conductas vengativas del tipo “pues defiéndete” o “si te pega, devuélvesela”. Se trata de superar el problema, no de convertir a tu hijo en alguien que no es. 
  3. Habla con su profesora para saber si ella también ha notado algo y, de no ser así, pídele que preste especial atención a tu hijo durante unos días y que lo haga de forma sutil. No se trata de que permanezca a su lado todo el día para que no le acosen, sino de que observe desde la distancia las actitudes de los acosadores.
  4. Si se confirma que tu hijo está sufriendo bullying, habla con la dirección del centro para que se inicie el protocolo de acoso escolar. Las consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas cuentan con un estricto código de actuación en esta materia que debe respetarse al dedillo y comenzar a aplicarse tan pronto como sea posible.
  5. No intentes hablar con el acosador ni con sus padres, pues sólo podrías empeorar la situación. Si hablas con el niño puede que aumente su ira contra tu hijo y se agrave el acoso y si lo haces con los padres, quizá ni sepan que su niño está actuando así. Deja que sea la dirección del centro quien contacte con ellos y les informe.
  6. Anima a tu hijo a realizar alguna actividad en la que destaque o que le guste especialmente, así mejorará su autoestima.
  7. La terapia psicológica ayuda mucho a los niños que padecen acoso y les enseña a lidiar con su ansiedad, sus miedos y la angustia que les generan las relaciones sociales.

¿Y si mi hijo es el acosador?

Para ningún padre es sencillo saber que su hijo está infringiendo un daño a alguno de sus compañeros. Piensa que cuando un niño actúa de esta forma es porque algo le pasa: hay algo en su entorno que le desestabiliza, quiere llamar la atención porque tiene algún tipo de carencia, no se siente a gusto en el colegio por algo… Como en el caso del niño acosado, lo fundamental es escucharle e intentar descubrir por qué actúa así, no enfadarse y seguir los consejos de la dirección del colegio. Habla con tu hijo y explícale de forma pausada que no está bien actuar así, que es una situación que te entristece y que no te gustaría pensar que él pudiera pasar por lo mismo. Además, ofrécele ayuda psicológica para que supere el problema.

 

Laura Jiménez