Protege a tu bebé de la contaminación en casa

Todo lo que puedes hacer para mejorar la calidad del aire

Los bebés son los más perjudicados por los efectos nocivos de la contaminación. Desgraciadamente, no podemos mantenerle en un ambiente estéril, pero sí tomar medidas sencillas para rebajar la concentración que respira en casa.

 
Protege a tu bebé de la contaminación en casa

Los bebés están más expuestos a los contaminantes que nunca. Afectan muchos aspectos de su salud y desarrollo. Alergias, dermatitis o problemas en la respiración como el asma se relacionan con la polución. Hasta afecta al desarrollo cerebral del niño. Aparte de elegir momentos de menor tráfico y calor, los parques o las calles anchas y poco transitadas para sacarle a pasear, poco podemos hacer para controlar la contaminación que respira fuera de casa. Pero la polución también se cuela en casa y es en el hogar donde más podemos hacer para protegerle

 

1. Ventila tu casa a diario, a primera hora de la mañana y durante 10 minutos. El aire que respiramos en casa está de 2 a 8 veces más contaminado que el que respiramos fuera. Insecticidas, detergentes, productos de limpieza o ambientadores, polvo, ácaros, moho… circulan por la atmósfera y se acumulan por todo lo que nos rodea.

2. Aprovecha que las ventanas están abiertas para airear la cama. Cambia las sábanas a menudo, las vuestras cada semana y las del bebé cada dos o tres días.

3. Evita abrir las ventanas en los picos de contaminación, normalmente en las horas centrales del día o por la noche.

4. Usa deshumidificadores y purificadores adecuados. Estos aparatos están diseñados para mejorar la calidad del aire y son especialmente útiles para los bebés. Se recomiendan los purificadores con filtro. Los más eficaces disponen de un sistema inteligente que informa del índice de contaminación para calibrar el nivel de purificación necesario. Los deshumidificadores evitan la acumulación de moho y mantienen el nivel de humedad ambiental perfecta para el bebé.

5. Elige para tu bebé textiles de fibra natural: algodón, lino, lana... Las artificiales transportan más contaminantes. Esto es válido para su ropa pero también para la alfombra, las mantas y todo lo que le rodea. Lava su ropa a menudo para que no acumule polvo o ácaros.

6. Los detergentes que contienen fósforo, nitrógeno o amoniaco deben evitarse porque vehiculan mucha polución. Evita usarlos para limpiar tu casa o lavar su ropa. Usa un detergente neutro especial para bebés o un jamón natural. Cuanto menos productos químicos entren en tu casa, mejor.

7. No permitas que se fume en casa. Las partículas tóxicas que dejan los fumadores en el aire son muy nocivas para el bebé. No se eliminan con la ventilación, se acumulan en los textiles, muebles y objetos de la casa. Como recomendación general, los fumadores deberían hacerlo al aire libre, nunca en una casa donde vive un no fumador y menos un niño.

 

Victoria Gómez