Los reflejos del recién nacido

Aprende a reconocerlos

Los reflejos del recién nacido son respuestas automáticas. Algunos que se pueden observar nada más nacer, otros a las pocas horas. Descubre los principales y comprueba su funcionamiento con tu bebé.


Reflejo de succión

Sumario

 

¿Para qué sirven los reflejos?

¿Por qué nacemos con estos curiosos reflejos no aprendidos? Nadie lo sabe con certeza. A excepción del de succión y el de búsqueda, ningún otro reflejo parece servir para nada. Pese a ello, algunas teorías intentan explicar su origen. Puede tratarse de respuestas fundamentales para la supervivencia del ser humano en épocas remotas y repetidas con tanta frecuencia en el pasado, que han quedado registradas en nuestros genes. O ser simples respuestas de evasión, de miedo o de defensa ante supuestas agresiones, puesto que casi todas se realizan en estado de flexión muscular.

Para alimentarse

Reflejo de búsqueda. Al tocar un extremo de la boca del bebé, éste gira la cabeza hacia ese lado. Resulta realmente útil estimularlo para que abra la boca y se coja al pecho. Existe desde la semana 32 de la gestación y es especialmente intenso en las primeras horas después del parto y también cuando el niño está despierto.

Reflejo de succión

Reflejo de succión. Alcanza su mayor intensidad justo después del parto. Se comprueba introduciendo su manita o un dedo en su boca y observando que coloca su lengua por debajo y hace presión contra el paladar succionando. El reflejo de succión no madura completamente hasta la semana 36 del embarazo, lo que explica las dificultades que pueden tener los prematuros para alimentarse.

 

Para agarrar

Reflejo de prensión palmar. Al introducir un dedo en su mano, automáticamente aprieta los dedos con fuerza. La presión es tan enérgica que es posible levantarle asido a los dedos que le ofrecemos. Sin embargo, esta presión dura sólo unos segundos, por lo que hay que tener mucho cuidado al ponerlo en práctica. Este reflejo desaparece hacia el tercer mes.

Reflejo de impresión plantar

Reflejo de prensión plantar. Si se presiona con un dedo la base del dedo gordo del pie, todos los demás deditos se doblarán hacia el nuestro como queriendo retenerlo. Este reflejo desaparece a los 8 meses.

 

Para moverse

Reflejo de la marcha. Al sujetar al bebé por debajo de las axilas y aproximar sus pies a una superficie firme, este los levanta flexionando de forma alterna las rodillas, en un claro ademán de dar pasos. Aparece a partir de las primeras 48 horas y se pierde entre la tercera y la sexta semana de vida.

Reflejo de extensión cruzada

Reflejo de incurvación de tronco. Si presionas sobre su costado, el recién nacido se tuerce hacia ese lado con todo su cuerpecito. Este reflejo desaparece en torno a los dos meses de vida. A partir del sexto mes, el bebé vuelve a responder ante el estímulo pero como lo haría un adulto cuando se le hace cosquillas.

 

Para protegerse

Reflejo de moro. También llamado del abrazo. Cuando el bebé se sobresalta, sus brazos y piernas giran hacia afuera y hacia delante en un movimiento lento con los dedos extendidos, como dando un abrazo o protegiéndose del peligro. Para explorarlo, el pediatra deja caer hacia atrás la cabecita del bebé, o bien da un pequeño golpe cerca de su espalda para provocar su sobresalto. El reflejo desaparece hacia los 4 meses.

Los reflejos en vídeo