6 actividades para conservar la historia familiar

Recuerdos bien guardados

La historia de nuestra familia nos construye. Transmitirla a nuestros hijos les ayuda a entender de dónde venimos. Te proponemos 6 actividades que ayudarán a recopilar los acontecimientos grandes y pequeños que la jalonan.

 
6 Actividades para recordar la historia familiar

Cada vez es más frecuente que los miembros de una misma familia vivan a kilómetros de distancia o incluso en países distintos. Se vuelven a encontrar cuando las circunstancias lo permiten, en Navidad, vacaciones o eventos familiares relevantes. Así las cosas, las relaciones familiares se limitan a las personas más próximas: padres, hermanos, abuelos… Desconocer la existencia de primos o no saber nada de los bisabuelos no es ninguna rareza. Pero nuestra historia familiar nos influye tanto o más que los eventos de nuestro día a día. ¿Por qué no intentar conservarla y transmitirla a nuestros hijos? A ellos les divertirá ese pequeño trabajo de detective que reforzará los lazos distendidos por la distancia o el olvido. Sin duda, descubriremos cosas insospechadas y muy interesantes.

1. Confeccionar un árbol genealógico

Puede ser tan complejo como deseemos. Lo podemos limitar a la familia nuclear o remontar en el tiempo hasta agotar la información disponible.

Si deseas un árbol genealógico decorativo, usa una de nuestras 7 plantillas para imprimir.

Quienes desean un árbol genealógico más amplio deberán usar una hoja de papel apaisada de mayor tamaño. Cuanto más retrocedas en el tiempo, más papel vas a necesitar. En la parte superior, se colocan los bisabuelos  -o tatarabuelos- maternos y paternos con su fecha de nacimiento y fallecimiento y se traza una  línea horizontal entre ellos. De esta línea, sale una línea vertical y de ella otra horizontal donde se colocan el nombre los hijos que han tenido y así sucesivamente. Se pueden fijar códigos de color y símbolos para los enlaces, divorcios y fallecimientos.

Otra forma de proceder es hacer el árbol genealógico familiar por ordenador, utilizando alguna de las numerosas herramientas disponibles en internet.

2. Dibujar la senda de la vida

Se trata de colocar en una línea los acontecimientos más importantes de la vida familiar. Se pueden hacer muchas sendas, por ejemplo, la senda de la vida de tus padres empezando por el momento en el que se casaron. Se dibuja en un papel de gran tamaño una línea y se van colocando en ella el nacimiento de los hijos, el día en que compraron una casa o se mudaron a otra ciudad, la fecha en la que los hijos empezaron a ir al cole, etc. También se puede hacer tu propia senda de la vida o la de cada uno de tus hijos indicando cuándo empezaron a caminar, hablar, montar en bici, etc. A medida que pasa el tiempo, vas añadiendo papel a la derecha para añadir eventos a tu senda de la vida. Si además, se va decorando con fotos y dibujos de los niños, te quedará un bonito recuerdo para el futuro.

3. Confeccionar una caja de recuerdos del bebé

Piensa en las generaciones futuras y regálales una caja de recuerdos de tus propios hijos. En ella, se guarda todo lo que sirve de testimonio del final del embarazo, parto y primeros días tras el nacimiento. Aquí encontrarás bonitas ideas para confeccionar esta caja de recuerdos.

4. Hacer un recetario familiar

La mesa es el lugar privilegiado del disfrute y los intercambios en familia y los platos favoritos ocupan un lugar privilegiado en los recuerdos de la niñez. No dejes que estas recetas se te escapen. Confecciona con tus hijos un recetario con la empanada de la tía Julia, el brazo de gitano de la abuela Carmen y la ensaladilla rusa de la prima Carolina. Solicita a tus familiares sus secretos de cocina y escríbelos en hojas de papel. Si son de dibujo mejor, así tus hijos podrán decorar las recetas con sus dibujos. Guárdalo todo en una carpeta con anillas ilustrando la cubierta con un collage, fotos, decoupage, más dibujos de los niños, etc.

5. Apuntarlo todo en un “Álbum del bebé”

El primer año de la vida del bebé está lleno de pequeñas y grandes conquistas que llenan de alegría a toda la familia. No dejes que el tiempo atenúe sus colores más brillantes. Confecciona un diario donde relatar cada uno de sus progresos y vuestras celebraciones. Cuando sea mayor, te lo agradecerá.

Descarga nuestro bonito álbum del bebé para imprimir. Sólo te queda rellenarlo.

6. Divertirse con un cuaderno del verano

No se os escaparán los recuerdos de las vacaciones si propones a tus hijos llevar un diario en su tiempo de vacaciones. Podrán recopilar en ellos las actividades, fotos, entradas a lugares y pequeños acontecimientos que hacen este tiempo compartido tan especial.

Imprime nuestro cuaderno de actividades de verano especialmente diseñado para niños entre 6 y 8 años.

 

Victoria Gómez