Cómo actuar ante un espasmo del sollozo

Cuando tu hijo se queda privado al llorar

Tu bebé estaba tranquilo cuando un ruido le ha sobresaltado; tanto, que no ha arrancado a llorar y se ha quedado sin respiración. En unos segundos se ha recobrado, pero tú te has llevado un gran susto. Te explicamos qué le ha ocurrido y cómo debes comportarte si se repite un espasmo del sollozo.

 
Niño llorando

“El espasmo del sollozo es una experiencia aterradora para los padres, pero totalmente benigna para el niño, que se recupera al cabo de pocos segundos y se resuelve sin complicaciones para su salud”, explica el Dr. Jorge Martínez Pérez, pediatra del hospital Niño Jesús de Madrid. Es un episodio que puede ocurrir hasta a un 4% de los niños y que se caracteriza por una crisis de muy corta duración en la que el bebé, por unos segundos y debido a una emoción fuerte o rabieta, se queda como inerte y sin respiración.

Los tipos de espasmos

 En medicina se distinguen dos formas de espasmos:
- Los espasmos cianóticos o azules son los más frecuentes y se desencadenan por una reprimenda o por una emoción del bebé. Son muy raros por debajo de los seis meses de edad, alcanzan su máxima incidencia a los dos años y suelen remitir antes de los cinco o seis. “El episodio se inicia con un breve grito, seguido de una espiración forzada y una apnea”, describe el Dr. Martínez Pérez. Enseguida aparece una cianosis generalizada que reconocerás porque la piel del bebé se tiñe de azul. De prolongarse, puede acompañarse de pérdida del conocimiento, una o varias convulsiones, arqueamiento del tronco y disminución de la frecuencia cardiaca. A pesar de lo aparatoso del cuadro, la respiración se reanuda de manera espontánea al cabo de unos segundos, menos de un minuto, sin necesidad de hacer nada y el bebé se repone completamente; los padres tardan algo más.
Cómo actuar. Debes intentar mantener la calma, situar al niño tumbado boca arriba para favorecer el flujo cerebral y prevenir accidentes y evitar gritar, golpearle o zarandearle. “No hay que llevar a cabo ninguna maniobra de resucitación o de otro tipo que suponen un riesgo mayor de lesiones”, insiste este pediatra.
- Los espasmos blancos son menos frecuentes y se desencadenan por una experiencia dolorosa, como una caída, un golpe en la cabeza o un gran susto. El niño deja de respirar, pierde la conciencia, está pálido y puede ponerse rígido y disminuir su frecuencia cardiaca.
Cómo actuar. En la mayoría de los casos los niños responden a las mismas medidas que en caso de los espasmos azules, pero si ocurre de forma muy frecuente puede ser aconsejable estudiar más a fondo a tu pequeño.

¿Por qué ocurren los espasmos del sollozo?

No se conoce la causa, aunque la herencia está bastante relacionada con estos episodios. El 35% de los niños que ha sufrido algún episodio tiene, al menos, un familiar al que también le han ocurrido. Por eso muchos papás se preguntan si puede volver a ocurrirle. El Dr. Martínez Pérez admite que puede volver a suceder al cabo de unas horas, o hacerlo de forma muy esporádica a lo largo de los años, o nunca, pero en el caso de que ocurra, siempre lo hará de la misma manera, por lo que podrés identificarlos inmediatamente y actuar.

¿Pueden prevenirse?

En principio no, pero si tienes en cuenta los factores que lo desencadenan puedes reducir riesgos. Al cesar el episodio es recomendable adoptar una actitud neutra, sin mostrar preocupación o enfado delante del niño –sobre todo si es mayor– y sin que perciba ventaja alguna por lo que ha ocurrido. Todas las personas que se ocupan de su cuidado deben estar advertidas de que puede tener espasmos de este tipo y de que deben procurar mantener la calma y actuar igual que los padres.

Asesoramiento: Dr. Jorge Martínez-Pérez, especialista del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Niño Jesús, en Madrid.

 

Gema Martín